“Maquinita” Palavecino se jubiló en Acerbrag tras 46 años de trabajo: récord de permanencia
Momentos de gran emotividad se encuentra atravesando el bragadense Ricardo “Maquinita” Palavecino tras haber firmado el acuerdo que le permite acceder a la jubilación y finalizar su largo ciclo de trabajo en la empresa Acerbrag, un lugar al que le dedicó su vida y del que se despide con el orgullo de haber sido la persona con más años de permanencia: 46 años y 35 días.
Su última jornada fue el pasado jueves 10 de noviembre, mientras que ayer visitó los estudios de la Edición Central de Bragado TV para hacer un balance y contar qué expectativas tiene de cara al futuro.
´Maquinita´ dijo que “son muchos años”, y agregó: “me da mucho más orgullo porque fueron en el mismo sector”. Explicó que “de nuestro trabajo depende casi todo lo que se hace en la fábrica, -ya que- analizamos el ingreso de la materia prima, de la chatarra; hacemos un seguimiento mientras se está elaborando el producto; y después estamos para verificar la calidad del producto final”.
Contó que “mi ingreso se debió a que yo jugaba al fútbol en el Club Acería, entonces ´Cacho´ Caputo, que estaba muy ligado a la empresa, me permitió entrar como cadete”. Dijo que estaba próximo a cumplir los 19 años y que “entré como el chico de los mandados, pero me había propuesto en algún momento estar formando parte de eso y me fueron dando las oportunidades”.
“Pasé por todas las etapas, desde aquellos buenos momentos de la empresa que lideraba el Ing. Coll, con los contratos con ferrocarriles, la fabricación de los bogies y los ciclindros; después las duras etapas de la quiebra; y la llegada del grupo Votorantim y todo lo nuevo, que realmente le dio un impulso terrible a la fábrica y recuperó todo aquello que se había perdido”, manifestó.
Remarcó que “aprendí de gente muy importante; cuando ingresé estaba Hipólito Paolocá, Miguel Grosso, ´Coco´ Abelando”, e incluso nombró a Vicente Gatica. “Formábamos un grupo extraordinario”, enfatizó.
Sostuvo que “la quiebra desmanteló todo el plantel del laboratorio”, e indicó que “otro de los orgullos que tengo es que en ese momento me eligieron a mí para reconstruirlo y tuve la suerte de preparar a muchos chicos”. También dijo que se lleva la satisfacción de ver a su hijo Nicolás entrar a trabajar en Acerbrag por decisión de la Jefatura del sector.
Remarcó que “mi primera obligación siempre fue el trabajo”, y en ese marco dejó un mensaje para las generaciones actuales: “que valoren, que todo lo que hagan sea confiable y no le tengan miedo a trabajar desde abajo”.