La CGT no fue convocada para discutir la reforma laboral: "Nos limpiaron"
La reforma laboral impulsada por el Gobierno generó una fuerte grieta entre el sector empresario y el sindicalismo. Mientras las cámaras empresariales la aplauden, la CGT y todos los gremios la rechazan. “No creemos que el Gobierno aporte nada beneficioso para los trabajadores. Ya han demostrado que las modificaciones laborales fueron regresivas”, sostuvo Cristian Jerónimo, secretario general del sindicato del Vidrio y candidato a conducir la central obrera.
Pese a la resistencia gremial, el Ejecutivo planea avanzar alentado por el respaldo empresario y la expectativa de sumar apoyos legislativos tras las elecciones de octubre. La CGT, en cambio, reafirmó su oposición y su apoyo político a Fuerza Patria, encabezada por Jorge Taiana en la provincia de Buenos Aires. “El Gobierno no tiene vocación de diálogo; encontrar nuevos interlocutores es auspicioso”, expresó un dirigente de la central.
El malestar sindical creció luego de que ningún gremialista fuera invitado al panel de empleo del Coloquio de IDEA, donde participarán funcionarios y empresarios. “Nos limpiaron”, ironizaron fuentes de la CGT tras las declaraciones del presidente de IDEA, Santiago Mignone, quien aseguró que “Argentina no va a crecer sin una reforma laboral”. Jerónimo respondió que ese espacio “sólo plantea lo que interesa al sector empresarial” y no una agenda común con los trabajadores.
Entre los puntos más discutidos aparecen los convenios colectivos de trabajo y los juicios laborales, que el Gobierno considera obsoletos. Desde la CGT, Jorge Solá defendió las paritarias como ámbito legítimo para cualquier actualización. Todo indica que la reforma laboral será uno de los debates centrales de la segunda etapa del gobierno de Javier Milei, aunque lejos de un consenso inmediato.