El fuego no da tregua en Chubut: casi 12 mil hectáreas arrasadas, viviendas destruidas y cortes de luz en medio de la emergencia
La emergencia ígnea en la Patagonia atraviesa sus horas más dramáticas con un saldo devastador para la región: el fuego ya consumió cerca de 11.970 hectáreas y provocó daños materiales severos, incluyendo la afectación de 24 viviendas, una estancia y dos complejos turísticos. El impacto sobre la infraestructura es crítico, manteniendo a las localidades de Epuyén y Cholila sin suministro eléctrico debido a la destrucción del tendido, mientras que ocho personas debieron ser evacuadas y un herido con quemaduras graves fue derivado de urgencia a Bariloche. El avance de las llamas cruzó la Ruta Nacional 40 en el sector de Los Paredones, amenazando áreas residenciales y la escuela de El Coihue.
Si bien el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, comunicó que se lograron extinguir 22 de los 32 focos originales gracias al despliegue federal, la urgencia se concentra en los frentes que permanecen activos en Puerto Patriada, El Hoyo y zonas rurales aledañas. Actualmente, un operativo masivo de 581 personas (que incluye brigadistas, fuerzas de seguridad y personal sanitario) combate el fuego con apoyo de 14 medios aéreos y maquinaria pesada. A pesar de que las lluvias del domingo trajeron un alivio parcial festejado por los vecinos, las condiciones siguen siendo extremas y obligaron a construir cortafuegos de emergencia para proteger la Usina y frenar el avance hacia Laguna Las Mercedes.
El gobernador Ignacio Torres fue contundente al describir el escenario: "El foco principal continúa activo y la situación sigue siendo crítica; no hay margen para relajarse". En paralelo al desastre ambiental y social, la confirmación judicial de que el incendio fue provocado de manera intencional ha generado indignación y una rápida respuesta política. El mandatario provincial aseguró que avanzarán judicialmente "hasta las últimas consecuencias" para identificar y castigar a los responsables de iniciar este siniestro que mantiene en vilo a la cordillera chubutense.