2026-01-28

Arde la interna en la Cuarta: Alegre trató de "delincuente" a Cristina y Zurro acusó de "traidores" a quienes no la defienden

La grieta del PJ bonaerense se profundiza en la región con un cruce de declaraciones de alto voltaje. Mientras el intendente de General Villegas respaldó a Axel Kicillof y buscó despegarse del kirchnerismo, su par de Pehuajó tildó de "cagones" a los sectores que no priorizan la situación judicial de la ex presidenta.

El intendente de General Villegas, Gilberto Alegre, decidió jugar fuerte en la interna partidaria alineándose abiertamente con el gobernador Axel Kicillof y lanzando duras críticas hacia la conducción nacional del espacio. El jefe comunal sentenció que "el kirchnerismo no es peronismo" y cargó contra la figura de Cristina Kirchner, calificándola sin rodeos como "una delincuente condenada por delitos comunes". En este marco de renovación y diferenciación, Alegre explicitó su apoyo a Sofía Mackay para liderar el PJ local, destacando su juventud y proyección dentro del armado que responde al mandatario provincial, priorizando un enfoque de gestión y transformación.

En la vereda opuesta, el intendente de Pehuajó, Pablo Zurro, salió al cruce con su habitual estilo confrontativo, defendiendo la centralidad de la ex mandataria. Zurro acusó sin filtros a ciertos sectores del justicialismo de ser "cagones" y "traidores" por no poner en primer plano la situación judicial de Cristina Kirchner. Para el dirigente kirchnerista, las disputas por cargos partidarios deberían ser secundarias frente a lo que considera una persecución política, exigiendo que la prioridad absoluta de la militancia y la dirigencia sea la lucha por la libertad de la ex presidenta.

Este contrapunto entre dos pesos pesados de la Cuarta Sección Electoral expone la fractura expuesta que atraviesa el peronismo bonaerense. La disputa territorial refleja la tensión macro entre la construcción política de Kicillof, enfocada en la gestión, y la resistencia del núcleo duro kirchnerista que reclama lealtad absoluta a su conductora. Mientras Alegre busca marcar la cancha separando la administración pública de la retórica militante, el escenario regional anticipa una batalla política sin tregua que divide las aguas entre "kicillofistas" y "cristinistas".

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