2026-02-14

Preocupación sanitaria por la baja en el uso del preservativo y el aumento de la sífilis

El doctor Rafael García advirtió sobre una disminución sostenida en el uso del preservativo como método de prevención y alertó por el crecimiento “monstruoso” de casos de sífilis. Factores culturales, económicos y la percepción del VIH como enfermedad crónica inciden en el descuido

En el marco de las políticas públicas de prevención, el doctor Rafael García integrante del comité de control de infecciones visitó nuestros estudios y brindó un panorama sobre la realidad sanitaria local vinculada a las infecciones de transmisión sexual.
El profesional señaló que uno de los datos más preocupantes es la marcada suba de casos de sífilis.

Según explicó, desde el comité realizan un seguimiento de cada paciente con diagnóstico positivo y, en ese contexto, indagan sobre el uso del preservativo.

Allí surge un patrón reiterado: muchas mujeres manifiestan intención de cuidarse, pero se encuentran con la negativa de sus parejas varones a utilizarlo.

Entre los argumentos más frecuentes aparecen la pérdida de sensibilidad, dificultades en la erección u otras creencias instaladas históricamente. A esto se suma un cambio cultural: la disminución del miedo al VIH.

García explicó que, al haberse transformado el sida en una enfermedad crónica tratable aunque grave y de tratamiento de por vida, dejó de percibirse socialmente como mortal, lo que relajó las conductas de cuidado.
Otro factor es el económico. Si bien continúa la entrega gratuita en centros de atención primaria, ya no existe la amplia distribución que años atrás alcanzaba otros espacios comunitarios. En un contexto de crisis, el preservativo pasó de ser un insumo de muy bajo costo a representar un gasto para muchos sectores.

Respecto a otros métodos anticonceptivos como parches o pellets hormonales, el médico indicó que podrían influir indirectamente: al prevenir embarazos, algunas parejas relegan la prevención de infecciones. Sin embargo, remarcó que el principal obstáculo sigue siendo el rechazo masculino.

En términos etarios, el aumento de sífilis no se concentra en adolescentes sino en adultos de entre 20 y 40 años. Sobre otras enfermedades de transmisión sexual, señaló que a nivel nacional se observa también un incremento del VIH, aunque en los registros locales de los últimos tres años no se detectaron casos asociados a los diagnósticos relevados.

No obstante, advirtió que epidemiológicamente, si crece la sífilis, es esperable que luego aparezcan otras infecciones.

Finalmente, García subrayó que el escenario refleja un claro descuido en las prácticas sexuales y llamó a reforzar la prevención, el acceso a métodos de protección y la educación sanitaria para revertir la tendencia.

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