OMIC advierte por la quita automática de subsidios: quiénes lo pierden y cómo reclamar ante la llegada de facturas impagables
Ante la llegada de los primeros fríos fuertes y el impacto de los nuevos cuadros tarifarios, la preocupación por el pago de los servicios básicos va en aumento. Rolando Marchetti, titular de la OMIC local, explicó que si bien ya no existe la antigua segmentación por niveles, las facturas siguen dividiendo a los usuarios: los grupos N2 (ingresos bajos) y N3 (ingresos medios) mantienen la asistencia estatal, mientras que el grupo N1 (ingresos altos) debe abonar la tarifa plena. Para conservar el subsidio, el ingreso total del grupo familiar no debe superar el valor de tres canastas básicas, lo que actualmente equivale a un tope aproximado de 4.190.000 pesos.
Sin embargo, el funcionario advirtió que el principal motivo por el cual muchos vecinos están perdiendo el subsidio no es por sus ingresos, sino por el estricto cruce de datos patrimoniales que realiza el sistema. Aquellos usuarios que posean tres o más inmuebles, o que hayan adquirido un vehículo con una antigüedad menor a tres años (modelos 2023 en adelante), son excluidos automáticamente del beneficio. Esta cláusula está golpeando de lleno a la clase media y a los jubilados que, quizás, cambiaron su auto como método de ahorro para no perder contra la inflación. Marchetti ilustró la dramática situación que se vive en la oficina con vecinos que llegan con facturas de luz de hasta 300 mil pesos, generándoles la angustiante disyuntiva de tener que elegir entre comprar sus medicamentos o pagar el servicio eléctrico.
Frente a este complejo panorama, desde la OMIC aclararon una excepción fundamental: aquellos usuarios que cuenten con el Certificado Único de Discapacidad (CUD) conservarán el subsidio independientemente de su situación patrimonial. Además, recordaron que para el caso del gas, la asistencia estatal solo se aplicará durante los meses de mayor demanda, es decir, de mayo a septiembre. Quienes necesiten verificar su estado, tengan dudas sobre su facturación o deban actualizar datos (por ejemplo, si el servicio sigue a nombre de una persona fallecida), deben acercarse a la oficina de la OMIC con la última factura impresa, su DNI y el correo electrónico con el que realizaron el trámite original, teniendo en cuenta que cualquier reclamo o recategorización puede demorar hasta tres meses en impactar en el sistema.