Barenghi confirmó el respaldo provincial para el Polideportivo, pero advirtió por la crisis: austeridad y vuelta de viandas
El intendente municipal, Sergio Barenghi, trazó en las últimas horas un exhaustivo balance de gestión que combinó anuncios de infraestructura con una cruda radiografía de la crisis económica que atraviesa el distrito. El punto más destacado de su agenda fue la visita del ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, con quien recorrió diversas obras en ejecución, como los desagües pluviales e iluminación en los barrios FONAVI I y II, y un plan de pavimentación de 26 cuadras solventado con recursos propios.
En ese marco, Barenghi confirmó una noticia muy esperada: tras finalizar la cuarta etapa del Polideportivo Municipal con fondos locales, logró el compromiso de Katopodis para que el gobierno de Axel Kicillof financie y termine el complejo. "El compromiso es llevar adelante la obra mediante una licitación y con recursos provinciales. Confiamos en que la van a hacer", detalló el jefe comunal, quien además aprovechó la visita del ministro para solicitarle apoyo financiero en un proyecto para ampliar las camas de terapia intensiva del Hospital San Luis.
Sin embargo, el avance de la obra pública choca de frente con la recesión nacional. Al confirmar el cierre de las paritarias con los trabajadores municipales (acordando un incremento del 5%), Barenghi agradeció la comprensión del sector en un contexto que definió de "máxima austeridad". Explicó que las arcas locales sufren una "tormenta perfecta": mientras los costos de insumos básicos como combustibles y medicamentos se disparan, la coparticipación que envía la Provincia se reduce mes a mes, ya que "está atada a lo que se produce y vende, y como en este país cada vez se vende menos, la coparticipación disminuye".
Esta asfixia económica también golpea directamente a los vecinos, obligando al municipio a tomar medidas de emergencia de cara a los meses más fríos del año. El intendente instruyó a la Secretaría de Acción Social para presupuestar y reactivar un sistema de entrega de viandas de comida en los barrios más vulnerables. "Uno caminando ve que a la gente no le alcanza la plata, que le han cortado la luz o el gas. Nos retrotrae a un pasado muy triste; uno aspira a que cada vecino tenga acceso a su comida mediante el trabajo, pero hay que hacerse cargo de la situación", concluyó con lamento.