Entre caminos rurales, quesos y bicicletas: una pedaleada que unió Bragado con Los Toldos
El último domingo, un grupo de ciclistas partió desde Bragado rumbo al partido de General Viamonte en una jornada que combinó actividad física, historia y encuentro. La propuesta, impulsada por Pedro Luberriaga junto a su familia, tuvo como destino un establecimiento rural dedicado a la producción de quesos y obligó a los participantes a desafiar un clima que amenazó con complicar el recorrido.
La ida estuvo marcada por el viento en contra, un chaparrón y caminos vecinales afectados por las lluvias. Sin embargo, el contingente consiguió avanzar por distintos parajes, entre ellos Montelén, Raucho Nuevo y Raucho Viejo. Durante el trayecto, Luberriaga fue recuperando historias de esos lugares y hasta atravesaron el antiguo punto que marca el límite entre los partidos de Bragado, Nueve de Julio y General Viamonte.
La llegada al establecimiento Santa María tuvo su recompensa. Allí, la familia anfitriona preparó una degustación y maridaje de quesos con vinos, acompañada por un almuerzo. El lugar pertenece a Luberriaga y sus siete hermanos y conserva una tradición familiar de origen holandés: cuentan con tambo propio y destinan su producción principalmente a la elaboración de queso Gouda.
El regreso sumó otros 60 kilómetros y exigió bajar el ritmo, multiplicar las paradas y acompañar a quienes acusaban el cansancio. El grupo consiguió completar la travesía cuando comenzaba a caer la noche y sin inconvenientes. Más allá de la exigencia, quedó reflejado el espíritu del cicloturismo: una actividad recreativa, sin competencia, en la que el paisaje, las historias y la camaradería importan tanto como llegar a destino.