Buscan por ley que los municipios puedan gestionar el uso y sembrado de las banquinas
El aprovechamiento de las tierras linderas a las rutas bonaerenses ha vuelto a ser el centro de atención legislativa. La diputada provincial Ayelén Rasquetti impulsó un proyecto de ley que busca modificar el artículo primero de la Ley 10.342. La normativa actual permite a los intendentes conceder permisos de uso sobre las franjas adyacentes a la red vial, pero excluye expresamente a las banquinas por normativas de seguridad. La nueva propuesta pretende revertir esta limitación, permitiendo ceder estos espacios siempre y cuando exista una autorización previa de la Dirección de Vialidad bonaerense.
Entre los principales fundamentos, la legisladora massista argumentó que la prohibición actual genera un enorme desperdicio de recursos, dejando miles de hectáreas lineales de suelo fértil en total estado de abandono. "La ociosidad actual de estas tierras representa una oportunidad perdida. Su puesta en valor permitirá que los municipios administren y perciban de manera directa los recursos derivados de dichos permisos mediante el cobro de tasas o cánones", remarcó Rasquetti, destacando el potencial para explotaciones agrícolas de baja escala, siembra de forrajes o forestación.
Para garantizar el control, el ordenamiento y la transparencia de esta medida, la iniciativa legislativa también contempla la creación de un "Registro de Usufructuarios de Banquinas Municipales". Esta nueva herramienta estará bajo la órbita de la autoridad de aplicación correspondiente y tendrá como objetivo principal fiscalizar de cerca la utilización de estos espacios de dominio público.
Cabe destacar que en nuestra región ya existen antecedentes concretos sobre esta temática. En febrero de este año, el vecino municipio de 9 de Julio lanzó una licitación pública para sembrar entre 300 y 350 hectáreas de banquinas en rutas provinciales y caminos rurales. Esta operatoria, que otorga permisos anuales renovables para la siembra de cereales o pasturas, exige como condición innegociable dejar un margen libre de entre 3 y 5 metros, respetando estrictamente las exigencias de Vialidad para no comprometer la seguridad de los conductores.