miércoles 11 de marzo de 2026
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Ocho de cada diez trabajadores sufren inseguridad alimentaria y recortan sus comidas diarias

Un reciente informe de la UCA reveló el fuerte impacto de la pérdida del poder adquisitivo en la dieta de los asalariados durante su jornada laboral. Más del 60% reconoció haber omitido alguna comida por falta de dinero.

11/03/2026
Ocho de cada diez trabajadores sufren inseguridad alimentaria y recortan sus comidas diarias

El deterioro del poder adquisitivo y la persistente presión de la inflación comenzaron a impactar con crudeza en un aspecto esencial del día a día: la alimentación durante el horario laboral. Según un informe elaborado por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), la inmensa mayoría de los asalariados enfrenta severas dificultades para comer adecuadamente mientras trabaja. Los datos estadísticos reflejan que apenas el 16,5% de los empleados formales está libre de privaciones, mientras que el 83,5% restante experimenta algún tipo de vulnerabilidad alimentaria, viéndose obligados a reducir las porciones o a reemplazar alimentos nutritivos por opciones más económicas.

Uno de los indicadores más alarmantes del estudio señala que el 61,1% de los trabajadores reconoció haber omitido directamente alguna comida por falta de recursos económicos (un 46,7% lo hace de forma ocasional y un 14,4% de manera habitual). Esta situación de ajuste extremo se agrava significativamente en el segmento de jóvenes de entre 18 y 29 años, donde la cifra de quienes saltean comidas trepa al 70,7%. En paralelo, la problemática se profundiza al analizar los costos diarios en la calle: almorzar fuera del hogar se transformó en un gasto elevado que erosiona el salario real, ya que el 43,9% desembolsa entre 5.001 y 10.000 pesos por día, y un 20% gasta por encima de ese margen para poder alimentarse.

Además el relevamiento detectó fuertes asimetrías según el nivel de ingresos y la infraestructura de los espacios de trabajo. Mientras que el 41,8% de quienes ganan hasta 800.000 pesos mensuales considera que su dieta es poco saludable, esa percepción desciende al 23,8% entre quienes superan los 2.000.000 de pesos. Asimismo, la simple falta de acceso a comodidades básicas como heladera o microondas en el empleo eleva al 72% la cantidad de personas que saltean sus comidas. Ante este panorama, donde el 55,6% no recibe ningún tipo de asistencia por parte de su empleador, más del 80% de los encuestados manifestó la necesidad urgente de contar con un aporte económico destinado a cubrir esta necesidad básica.

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