La Justicia otorga el alquiler de La Suipachense y la histórica fábrica prepara su reactivación
El juzgado interviniente concedió la opción de alquiler con derecho a compra a un nuevo grupo empresario tras la quiebra de la firma. Se estima que la planta retomará la producción en las próximas semanas con una dotación inicial de hasta 30 operarios, luego de nueve meses de inactividad.
Tras nueve meses de inactividad y un complejo proceso de quiebra, la tradicional empresa láctea La Suipachense, ubicada en la ciudad de Suipacha, comenzará a operar nuevamente gracias a que la Justicia otorgó la opción de alquiler de las instalaciones a una nueva firma administradora. Según detalló el periodista local Jorge Lasala, la reactivación productiva se concretará en aproximadamente un mes, luego de que el juzgado aprobara a esta única empresa oferente. Esta nueva etapa arrancará con la contratación inicial de entre 25 y 30 empleados, una fracción de los 140 puestos originales, dado que muchos trabajadores debieron buscar otros empleos durante el largo cese de actividades.
El conflicto estructural de la fábrica se precipitó el año pasado cuando la anterior gestión extranjera abandonó la planta a la deriva, dejándola sin proveedores y con deudas. Frente a este escenario de vaciamiento inminente, los trabajadores, respaldados por la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) de la seccional Chivilcoy, mantuvieron un acampe pacífico para proteger las maquinarias y el predio. "La empresa va a arrancar como si fuese de cero; están en el proceso de conseguir todas las habilitaciones de SENASA", explicó Lasala. Además, precisó que el nuevo administrador cuenta con sólida experiencia en el rubro, habiéndose desempeñado como CEO de la multinacional Parmalat. Para acelerar los tiempos, el intendente de la ciudad, Juan Luis Mancini, se comprometió a agilizar los trámites burocráticos municipales.
De cara a la futura puesta en marcha, la nueva gestión deberá invertir en la modernización de la añeja infraestructura y regularizar los problemas de tratamiento de efluentes que presentaba el edificio al momento de su cierre. Respecto a la situación económica de los trabajadores que resistieron la quiebra, percibirán sus nuevos salarios a partir del primer día de reactivación operativa, mientras que el pago de los sueldos atrasados y las indemnizaciones correspondientes a la gestión anterior recién podrá ejecutarse cuando se concrete la venta definitiva del predio y el juzgado liquide los fondos entre todos los acreedores. El dato más alentador para la inminente reinserción comercial es que los nuevos operadores conservarán el prestigio y el nombre histórico de la marca en el mercado.
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