Preocupación en Bragado y la región por las lluvias: hay caminos rurales intransitables y temen nuevas inundaciones
Las precipitaciones registradas en los últimos meses provocaron excesos hídricos en campos y caminos rurales de Bragado, 9 de Julio y Carlos Casares. Los productores advierten sobre la falta de mantenimiento, las obras pendientes y el riesgo de que se repita la crisis hídrica del año pasado ante la intensificación de El Niño.
Las lluvias registradas durante septiembre y octubre volvieron a encender las alarmas en el centro de la provincia de Buenos Aires. En Bragado, 9 de Julio y Carlos Casares, los excesos hídricos complican la actividad agropecuaria y el estado de los caminos rurales, mientras crece la preocupación por la posibilidad de nuevas inundaciones.
En 9 de Julio, se acumularon entre 150 y 320 milímetros de lluvia en distintas zonas del distrito. Según el presidente de la Sociedad Rural local, Hugo Enriquez, cerca del 50% de los caminos están intransitables y el 75% presenta un deterioro importante. El dirigente advirtió que la falta de mantenimiento y de obras preventivas deja a la zona expuesta ante nuevas precipitaciones intensas.
En Carlos Casares, la situación también es crítica. La presidenta de la Sociedad Rural, Érica Moro, señaló que el distrito todavía no logró recuperarse de las inundaciones del año pasado, que afectaron prácticamente a todo su territorio. Actualmente, más del 50% de la superficie continúa en condiciones muy complicadas, con dificultades para acceder a los establecimientos y sostener la producción.
En Bragado, el panorama es similar. Carlos Gutiérrez, presidente de la Sociedad Rural local, aseguró que varios caminos rurales llevan tiempo intransitables y alertó sobre las deficiencias en la infraestructura de canales y caminos. Además, cuestionó la falta de asistencia y de obras comprometidas tras las fuertes lluvias del año pasado.
Otro de los puntos de preocupación es el avance de las obras de la Cuenca del Salado. Según Enriquez, aunque hay trabajos en marcha, el proyecto del Nodo Bragado continúa pendiente y su ejecución resulta clave para mejorar el escurrimiento del agua en la región.
Con el fenómeno de El Niño como factor de riesgo para los próximos meses, los productores advierten que la falta de infraestructura y mantenimiento podría agravar nuevamente la situación. El temor es que, si las lluvias superan los valores habituales, la región vuelva a enfrentar consecuencias similares a las de las inundaciones del año pasado.
Fuente: Clarín Rural
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