El menú de Viernes Santo: gran variedad de pescados, opciones caseras y precios para todos los bolsillos
Una tradicional pescadería de Bragado se prepara para la gran demanda de Semana Santa con alternativas adaptadas a cada presupuesto. Las comerciantes destacan que, más allá de la fecha religiosa, los vecinos incorporan cada vez más estos alimentos a su dieta habitual por recomendación médica.
Con la llegada de la Semana Santa, las pescaderías locales ya cuentan con un amplio stock para abastecer la clásica demanda del Viernes Santo. Desde el reconocido comercio ubicado en la intersección de las calles Rivadavia y Alsina, señalaron que este año ofrecen opciones que se ajustan a todos los bolsillos, buscando que ninguna familia se quede sin su menú tradicional a pesar del contexto económico. Si bien la merluza sigue siendo uno de los cortes más accesibles y populares, aseguraron que las verdaderas estrellas de esta temporada son el bacalao noruego y el salmón, acompañados por otras especies muy solicitadas como el pulpo, la trucha patagónica, el atún y el pez gallo.
Más allá del pico de ventas que genera esta festividad religiosa, desde el local observan un cambio muy positivo en los hábitos de consumo de los bragadenses y de los clientes que llegan frecuentemente desde localidades vecinas como Alberti y Mechita. Según explican, la gente está perdiendo el prejuicio hacia estos alimentos y los incorpora paulatinamente a su menú diario, impulsada fundamentalmente por los beneficios que aportan a la salud. Para acompañar esta tendencia y ofrecer alternativas prácticas para la mesa, el negocio sumó este año una atractiva línea de productos caseros y elaborados, entre los que se destacan los ravioles y sorrentinos de salmón, empanadas de atún, medallones y pizzas de mariscos.
Para quienes deseen acercarse a conocer esta amplia oferta, la pescadería mantiene sus puertas abiertas en el horario desdoblado de 8:30 a 13:00 y de 17:00 a 21:00 horas. Un aspecto que llena de orgullo a los dueños del comercio, y que es constantemente remarcado por la fiel clientela que los acompaña desde hace cinco años, es la excelente predisposición de las empleadas y la impecable higiene del salón de ventas. Este meticuloso cuidado de la limpieza diaria logra un detalle que es fundamental y muy valorado dentro de este rubro comercial: garantizar que al ingresar al local no se perciba el fuerte e invasivo olor a pescado, brindando así una experiencia de compra mucho más agradable.
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